MARIANO LELEZ - La bruja de los rosales -
La Bruja de los rosales
A mi madre Sarita Reyes
Es la vieja que susurrará al viento el secreto para mantener sus manos de seda mientras los robles de un antiguo cementerio conjuren su rostro, sus arterias enramadas, sus extremidades quebradizas, su reseco yuyal.
Habitará un bosque donde forjar agujas envenenadas con que escribir exorcismos en pétalos perfumados que encenderá bajo las faldas de mujeres perdidas para que el humo letal seque el sexo de los hombres celebrantes que se bañen en sus lluvias.
Y los hará pisar brasa viva coronándolos con púas que labren sus mentes hasta arrancarles el corazón y la conciencia.
Ellos torpemente querrán manipular libros de magia, pero serán presa de los espíritus que intenten invocar.
Así los enterrará, los hará momias para su adorno, los montará en tótems y hundirá en un pantano uno a uno los dioses que hubieran elegido.
Conservará erizadas sus médulas para su nutrición cotidiana.
Esa vieja será más vieja que los mismos árboles donde habitará por siempre
Nacerá y renacerá toda vez que se forme la escarcha
No habrá repetición
Sus hijos serán hijos del agua.