ODYSSEAS ELYTIS (Grecia, 1911-1996)
EL MONOGRAMA (Fragmentos)
(*)
Estaré siempre de luto – ¿me oyes? – por ti,
solo, en el Paraíso
I
Volverá hacia otro lado las arrugas
De sus manos, el Destino, como un guardián de las llaves
Por un instante consentirá el Tiempo
Cómo podría ser de otra forma, ya que las personas se aman
Expondrá el cielo nuestras entrañas
Y la inocencia golpeará al mundo
Con la rudeza de la negra muerte
II
Estoy de luto por el sol y estoy de luto por los años que vienen
Sin nosotros y canto los otros que pasaron
Si son verdad
Los cuerpos acordados y las barcas que se golpeaban dulcemente
Las guitarras que titilaban bajo las aguas
Los “créeme” y los “no”
Una vez en aire y otra en la música
Dos pequeños animales, nuestras manos
Que buscaban subir a escondidas una en la otra
La maceta con la flor en las puertas abiertas del patio
Y los fragmentos los mares que venían juntos
Sobre los muros detrás de los cercos
La anémona que se quedó en tu mano
Y temblaste tres veces el violeta tres días sobre las
Cataratas
Si esto es verdad canto
La viga de madera y la tela cuadrada
En la pared con la sirena de pelo suelto
La gata que nos miró en la oscuridad
Niño con el incienso y la roja cruz
A la hora que anochece en lo inalcanzable de las rocas
Estoy de luto por la ropa que toqué y me dio el mundo.
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VI
He visto mucho y la tierra dentro de mi mente parece más bella
Más bella dentro de los vapores dorados
La afilada piedra, más bello
El azul de los estrechos y los techos en las olas
Más bellos los rayos donde sin pisar pasas
Invencible como la diosa de Samotracia sobre las montañas
Del mar
Así te he mirado y me basta
Y que todo el tiempo sea absuelto
En la senda que deja tu paso
Y sigue como un inexperto delfín
¡Y que mi alma juegue con el blanco y con el azul!
Victoria, victoria donde he sido vencido
Antes del amor y junto a él
Por el reloj y el γκιούλ-μπρισίμι
Vete, vete aunque yo me haya perdido
Solo y aunque sea el sol que sostienes un niño
Recién nacido
Solo, aunque sea yo la patria que está de luto
Que la palabra que envié te mantenga como una hoja de laurel
Solo, el viento fuerte y solo el redondo
Guijarro en el parpadeo del oscuro fondo
¡El pescador que captura y vuelve a tirar atrás en el tiempo al Paraíso!
VII
En el Paraíso he señalado una isla
Igual a ti y una casa en el mar
Con una cama grande y una puerta pequeña
He lanzado a las aguas profundas un eco
Donde mirarme cada mañana al despertar
Para verte a medias pasar por el agua
Y llorarte a medias en el Paraíso
Estaré siempre de luto – ¿me oyes? – por ti,
solo, en el Paraíso
(Ver Fundacion mariatsakos)
(*) Chagall, "Eda Okada"