VICENTE HUIDOBRO -El pasajero de su destino -

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VICENTE HUIDOBRO (Chile, 1893-1948)

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El pasajero de su destino
I
Es así como somos
Y como nos paseamos hoy sobre la tierra
Precedidos por los ruidos de nuestros antepasados
    y seguidos por el dolor de nuestros hijos
Aferrados a nuestra edad y cantando cuando las rocas
    lloran la muerte de un velero que han preferido sin
    razón alguna
O tal vez porque lo vieron jugar en su infancia
O porque era hermoso todo lleno de viento viniendo
    del país del viento
No tenemos miedo cuando el viento arranca las
    palabras de nuestra garganta
No tenemos miedo de las ballenas ni de todos esos
    monstruos que tienen más envergadura que una
    campanada
No tenemos miedo de inclinarnos sobre vuestras
    canciones de las cuales pueden saltar un géyser
    amenazador y el vértigo infinito de las brumas
No tenemos miedo del más allá que se agita como un
    mudo el más allá que va a saltar sobre nuestra razón
Y de ese frío lúcido que vela sobre la constelación
    de nuestras inquietudes
Más absurdo que el muerto que han enterrado con la
    mitad de una carta en el cerebro
Con una palabra fabulosa en medio de la lengua
Con un gran rostro entre dos hilos
    de lágrimas al fondo de sus ojos
Esos ojos que se convertirán en tiernos guijarros sobre
    los caminos del más allá
Todo esto es útil para la formación de la superficie
Para el interés del fuego impaciente en el fondo
    de su antro
Y debemos señalar su trabajo y elogiar su ley

Es tarde en todos los rincones del mundo
Es tarde y el tarde va a hundirse en el mar
Sin soltar el timón del horizonte
Porque él es el jefe único él guarda el secreto
Él puede levantar el brazo y desatar de la muerte el
    cadáver reciente
Ahora que tú tiemblas como el mar
El horizonte va a hundirse para siempre
Ahora que la selva se pasa al enemigo
Lánzate sobre el mar
Separando las olas como el cadáver separa la eternidad

Hombre tú ves que el mar se amalgama y tienes miedo
Tú bien podrías saltar por encima de la conflagración
    de mentiras unánimes
Invade el terreno sideral sin vacilar
Invade los países del loco que te desprecia y te mira
    con la parte inferior de su alma
Proclama tu importancia a la tribu sometida que
    empieza a aparecer en el fondo del cielo

II
La tierra está en fiebre a causa de los cantos seculares
    de los pájaros
Es el despertar inútil de la tribu iluminándose a cada
    paso
El mar lava sus olas sus olas que deben suavizar el
    mundo
Y esparcir sus caricias hasta la extinción de la comarca
Es probable que vayan a pulir el cielo como la proa de
    un gran navío
Tal vez envejezcan antes que los árboles obsesionados
    por fantasmas después de medianoche
Los árboles sin suerte los árboles perdidos como el
    abuelo que trata de salir de nuestra profundidad
Y hacer gestos de ausencia en el vacío
He aquí el acontecimiento abrupto después de la
    perdición
He ahí la habitual desdicha del que no puede detener
    los ríos
Y debe llorar sus muertes como las montañas
En vano él quisiera cerrar el mar
Mañana las espumas emitirán un pensamiento nuevo
Harán coronas brillantes para mi corazón capaz de
    rodar como vuestros mejores veleros
La catástrofe memorable huye sin esperar el resultado
Se hunde a velas desplegadas en las aguas antiguas
Sin siquiera mirar al rey a la deriva que ha olvidado
    las maniobras de excepción
He visto como nadie surgir bajo mis pies la abierta
    soledad
Y he sentido en mis ojos el sobresalto estelar
El tal vez idéntico a los parajes desconocidos
La lejanía sin solución

El sitio de la altura en donde alguien ha dejado la
    huella de sus pies
La punta extrema del árbol en donde empieza el infinito
Y el mar a lo lejos como el terror de la noche
Silencio os suplico silencio
Hay un sueño que pasa entre los hombres
Hay un sueño en marcha entre los hombres y los
    presagios
Tenemos sed de un sitio sin inquietud y sin cálculo
En donde el demonio de la tempestad tendrá los ojos
    marchitos y los cabellos cortados
Silencio te suplico
Mira pasar la nave hipnotizada de mi alma
Arrastrando una larga barba de agua
Mira esa estrella en el fondo del cielo
Esa estrella que se aleja con todos sus marineros

III
Es preciso arrojar los números y seguirlos con
    nuestros ojos
Verlos tomar su puesto buscar la elevación injusta del
    humo
O bien caer al fondo de la memoria
Te digo que no hay que dejarse enrollar por el viento
Que es necesario llamar a la puerta del torbellino
Nunca debes huir al acercamiento del horror
    ni de la simple novia que canta la alegría de
    sus arterias
Ningún abismo debe perturbar el reír de tus dientes
    heroicos
Ningún aliento debe empañar el metal de tu alma
Ni remecer tus edificios internos
Quiero verlos brillar siempre con el mismo fósforo del
    tiempo
Encima del ala viril inmovilizada a causa de su blancura
No esperes ese encuentro prometido en los profundos
    terciopelos eternos
Es preciso cubrir el naufragio bajo un edredón de lana
Es preciso saludar los oráculos del mar
Encadenar el paraíso bajo el fuego de nuestra voz
Devolver nuestro corazón a su tienda
No queremos reparticiones gratuitas antes de la vida
Es preciso tapar el naufragio con un corcho cualquiera
Olvidar el vuelo de las manos desesperadas
No hay circunstancias atenuantes para el cielo
Yo no quiero resbalar sobre las nubes ni caer en trampas
    tendidas por el enemigo que no se nombra
Que la muerte desesperada aúlle y que lance su
    simiente
Que tambalee entre las piedras de sus abismos
Que divida los hombres
Que divida los hombres digo en rangos de sombra y
    de luz
La insinuación del misterio
La alternativa de dos orillas a escoger
Tampoco así me verás temblar
He aquí el polo sin fin he aquí el mar
He aquí el naufragio bajo una tapa de metal
El naufragio es el plato del cielo
No me verás temblar
Ni aun al ras de la medianoche definitiva
De esa virginal medianoche de todo hombre que nos
    espera a la orilla de nosotros mismos
De esa última medianoche que recae a veces con la
    quilla en el aire
No me verás temblar
Muy al contrario meceré las sombras en torno mío
Prepararé yo mismo el viento que deba empujarme
El gran viento solitario que quiere abrazar el destino
Tras de la postrera roca en donde se aferra la última
    sirena fatigada bajo el peso de sus cabellos sonoros

He aquí la roca sombría o primer semáforo del infinito
    irresistible sólo semejante a los ojos del vértigo
He aquí erguida la roca tenebrosa como la estatua del
    destino
Más allá está la zona sin frente ni cuerpo
La zona amarga como el viento después del rayo
La zona vacía en donde una pluma planea desde el
    principio del mundo
En donde todo se sepulta y se disuelve en el espesor
    de un manto irrisorio que cubre a los mendigos
    cósmicos
Los mendigos en agonía milenaria que se arrastran
    atados por la ley de las alucinaciones buscando una
    evidencia

 

(De “Últimos poemas”. Luego de su muerte, en 1948, su hija Manuela publica con

este título varios poemas inéditos.)

Publicado en Antología Poética, Vicente Huidobro, Selección y prólogo de Oscar Hahn,

Editorial Universitaria, Chile, 1997

 

(*) Viajero frente al mar- Friedrich, Caspar

 

 

 

 

Etiquetado en POESIA

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I
Amalia, la elección es acertadísima, como la de toda èpersuna que sabe del hablar de ña poesía. Le he hecho una lectura rápida porque no tengo a mano los anteojos, pero el poema me parece una<br /> maravilla y está entre los mejores que he leído.<br /> Algunos versos me han quedado "el más allá que salta la razón", "el horizonte que se hunde" Es maravilloso, el creacionista enseña a crear. Yo pienso que las principales msas son los libros leídos<br /> y decantados que transformamos inconscientemente como una materia prima y producimos otros sentidos.También las bras sin vuelo. `por contraste, nos van orientando y haciéndonos mejores.<br /> Gracias,querida Amalia<br /> Isabel Llorca Bosco´
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A
El merito es tuyo, querida Amalia, por tu busqueda y por haber rescatado este imponente poema. Lo mio es apena suna nota al margen.<br /> <br /> Un gran abrazo<br /> <br /> Alejandro
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A
Gracias Alejandro, Carlos, es así, una vez que se lee este poema se produce un impacto, un movimiento dentro de uno.Es magistral, sí!<br /> Gracias por sus palabras!<br /> Amalia
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A
Querida Amalia, mil gracias por tus incansables busquedas, y por haber rescatado estos textos poeticos de Huidobro; hay en ellos, como en Altazor, un privilegiado,sentido de la inmensidad, de lo<br /> infinitoundible de suturar los fragmentos del alma del hombre moderno.<br /> Y por si fuera poco, con algunas imagenes memorables, como esta: "Y el mar a lo lejos como el terror de la noche", tras leer las cuales uno ya no es el mismo.<br /> <br /> Gracias por todo esto, y mi abrazo<br /> <br /> Alejandro
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C
Toda la poesía contemporánea se vuelca en éste, uno de los últimos poemas de Vicente Huidobro. Y al mismo tiempo las imágenes del genial creacionista confluyen sobre todo lo que se ha escrito<br /> después. Es magistral!
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