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629 posts con poesia

ALBERTO GIRRI - LA CONDICION NECESARIA

Publicado en

ALBERTO GIRRI (Bs.As., 1919-1991)

 

  ("El tiempo que un poeta tarda en ser comprendido, es el que emplea ensenándoles a los demás a leerlo" Jorge PAITA)

 

LA CONDICION NECESARIA

 

EN LA ILUSION DE QUE POSEES

un yo creador, indestructible,

justo y sin deformidad,

fortaleza

en el dominio de las evidencias,

señor absoluto

de tu casa, tu camino,

señor

de los orbes terrenales

donde te zambulles,

olvidaste,

dejas dormir

lo que te iluminaría,

la cotidiana potestad

de tomar la espada

y por la espalda

mutilarte,

librado

de los miembros enfermos,

de méritos y deméritos,

o envainar la espada

eligiendo la sumisión,

el fracaso

como antesala de un acuerdo

entre la carne y el espíritu,

como trabajo

que comprará el descanso,

como medio

de llorar con los que lloran

y repudiar tu soberbia

cuando te arrojas el derecho

de despreciar al malo,

cuando al mal

respondes con el mal

y alabas tu fuerza,

el incorruptible.

 

¿Te das cuenta

de que mientras no pases

por aquellos temores y temblores

no eres señor de nada?;

decídete, usarás

los ojos de adentro,

detiene

tu ofensivo, irritante trote

antes que tu calcañar se tuerza

y caigas

cumpliéndose la advertencia,

la maldición escrita

contra el que se demora y ama

sólo la propia exelencia,

el desordenado

que pone todo en sí

y en sí

pone y da sus leyes

a cuanto apetece,

y no busca, no quiere

solicitar patrono.

 

  ( De   "Las propiedades de la magia", 1959, publicado en "POEMAS ELEGIDOS" Alberto GIRRI, LOSADA,S.A. Buenos Aires, 1965)

 

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LUBICZ MILOSZ - CUANDO ELLA LLEGUE -

Publicado en

LUBICZ MILOSZ

Oscar Wladislas de Lubicz Milosz

(Lituania,1877, Francia, 1939)

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CUANDO ELLA LLEGUE

 

Cuando ella llegue, habrá gris o verde en sus ojos,

  Verde o gris en el río?

La hora será nueva en ese porvenir tan viejo,

Nueva, pero tan poco novedosa…

¡Antiguas horas en las que se ha dicho todo, visto todo,

  soñado todo!

No os imagináis cuánto os compadezco…

 

Habrá entonces otro hoy y ruidos de ciudad

Tal como los de hoy y siempre  –¡duras experiencias!-

Y olores, según la estación- de septiembre o de abril

Y un falso cielo, y nubes sobre el río;

 

Y palabras –según la ocasión- alegres o sollozantes

Bajo cielos que se regocijan o que llueven,

Porque nosotros habremos vivido y simulado, ¡ay!, tanto

  y tanto,

Cuando ella llegue con sus ojos de lluvia sobre el río.

Y habrá también (voz del hastío, risa de la impotencia)

El viejo, el estéril, el seco momento presente,

Pulsación de una eternidad hermana del silencio;

El momento presente, tal como en este instante.

 

Ayer, hace diez años, hoy, dentro de un mes,

Horribles vocablos, pensamientos muertos, -¡unas qué

  importa!

Bebe, duerme, muere, -librarse de sí mismo

De tal o cual manera…

 

( de “POEMAS”, Selección y traducción de Lisandro Z.D. GALTIER, Ediciones “HUELLA”, Cuaderno Nº 2, Bs.As. 1941)

 

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CELIA FISCHER - IMAGENES DEL SILENCIO- I -

Publicado en

CELIA C. FISHER (Bs.As.)

 

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(*)

 

I

Bajo el confín del puente

pasó enardecido

por la voz del mundo,

un día de potros

ahogándose en espuma

agitada de otras vidas,

y tan espeso

como esas nubes

que giran

desovillando lejanías

hasta perderlas

en sembradíos del cielo,

cuando los pájaros disponen

pausas

al sol poniente destinadas.

Canoas de humo

navegaban inmensidades

y un barquero ciego,

en el oleaje del viento,

iba acunando cantos

abrazado a diáfanas velas

concebidas en el sueño.

Se podía leer la noche

en la fiebre de sus manos.

Se podía oler a Dios

en los pasos de la noche.

 

  (De “Imágenes del silencio”, Rayuela Editores Asociados, 2011)

 

(*) J.TURNER "Quille beuf at the Mouth of Seine, 1833)

 

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JORGE LUIS BORGES -LO NUESTRO - LLANEZA -

Publicado en

JORGE LUIS BORGES (Bs.As.1899-Ginebra, 1986)

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LO NUESTRO

Amamos lo que no conocemos, lo ya perdido.
El barrio que fue las orillas.
Los antiguos, que ya no pueden defraudarnos, porque son mito y esplendor.
Los seis volúmenes de Schopenhauer, que no acabaremos de leer.
El recuerdo, no la lectura, de la segunda parte del Quijote.
El oriente, que sin duda no existe para el afghano, el persa o el tártaro.
Nuestros mayores, con los que no podríamos conversar durante un cuarto de hora.
Las cambiantes formas de la memoria, que está hecha de olvido.
Los idiomas que apenas desciframos.
Algún verso latino o sajón, que no es otra cosa que un hábito.
Los amigos que no pueden faltarnos, porque se han muerto.
El ilimitado nombre de Shakespeare.
La mujer que está a nuestro lado y que es tan distinta.
El ajedrez y el álgebra, que no sé.

 

LLANEZA (*)

                                             A Haydée Lange

Se abre la verja del jardín
con la docilidad de la página
que una frecuente devoción interroga
y adentro las miradas
no precisan fijarse en los objetos
que ya están cabalmente en la memoria.

Conozco las costumbres y las almas
y ese dialecto de alusiones
que toda agrupación humana va urdiendo.
No necesito hablar
ni mentir privilegios;
bien me conocen quienes aquí me rodean,
bien saben mis congojas y mi flaqueza.
Eso es alcanzar lo más alto,
lo que tal vez nos dará el Cielo:
no admiraciones ni victorias
sino sencillamente ser admitidos
como parte de una Realidad innegable,
como las piedras y los árboles.

 

(*) Borges se inspiró en la casa de los Lange, para escribir este poema. Estaba ubicada en ese momento, en la calle Tronador 1746, entre La Pampa y Virrey del Pino.  

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EDUARDO JORGE BOSCO -ARTE POETICA -

Publicado en

EDUARDO J. BOSCO ( BS.AS. 1913-1943)

  

  

 

ARTE POETICA

Lentamente apresúrate,
recogiendo en silencio
tu dispersa riqueza.


Deja que lento el mundo

 se contemple en tu alma.


Afírmate en la rienda

sin derramar ni un soplo

 de fuerza,
concentrándose

 para el único acto.


Lo demás es, se sabe,

disolución y muerte:
medir la vida, el tiempo,
en perdidas palabras,

en gestos derruidos.


Con una palabra, con un acto solo,
alumbrar

¡es lo imposible! al mundo.

 

 

  (Gentileza de Isabel Llorca Bosco)

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RICARDO MOLINARI - ODA A UNA LARGA TRISTEZA

Publicado en

RICARDO MOLINARI (Bs.As.1898-1996)

 

 

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ODA A UNA LARGA TRISTEZA

 

Quisiera cantar una larga tristeza que no olvido, una dura

lengua. ¡Cuántas veces!

 

En mi país el otoño nace de una flor seca,

de algunos pájaros; a veces creo que de mi nuca abandonada

o del vaho penetrante de ciertos ríos de la llanura,

cansados del sol, de la gente que a sus orillas

goza una vida sin majestad.

 

Cuando se llega para vivir con unos sacos de carbón y se

   siente que la piel

se enseñorea de hastío,

de repugnante soledad; que el ser es una isla sin un clavel,

se desea el otoño, el viento que come las hojas

como a las almas; el viento

que inclina sin pesadez las embriagadas hierbas,

para envolverlas en el consuelo de la muerte.

 

No; no quisiera volver jamás a la tierra;

me duele toda la carne y donde ha habido un beso me arde

  el aire.

En el verano florido he visto un caballo azulado y un toro

  transparente

beber en el pecho de los ríos, inocentes, su sangre;

los árboles de las venas, llenos, perdidos en los laberintos

  tibios del cuerpo,

en la ansiosa carne oprimida. En el verano.

Mis días bajaban por la sombra de mi cara

y me cubrían el vientre, la piel pura, rumorosa,

envueltos en la claridad, más dulce.

Como un demente, ensordecido, inagotable,

quebraba la rosa el junco, el agitado seno deslumbrante.

Mis días bajaban por la sombra de mi cara

y me cubrían el vientre, la piel pura, rumorosa,

envueltos en la claridad, más dulce.

Como un demente, ensordecido, inagotable,

quebraba la rosa el junco, el agitado seno deslumbrante.

sin velos, en el vacío descansa indiferente un día sin pen-

  samiento,

sin hombre, con un anochecer que llega con una espada.

 

Un sucio resplandor me quema las flores del cielo,

las grandes llanuras majestuosas.

Quisiera cantar esta larga tristeza desterrada,

pero, ay , siento llegar el mar hasta mi boca.

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OLGA OROZCO - Cuando alguien se nos muere-

Publicado en

OLGA OROZCO (La Pampa,1920-Bs.As. 1999)

 

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CUANDO ALGUIEN SE NOS MUERE

                              Poema a Eduardo Bosco (*)

Fue necesario el grave, solitario lamento del viento entre los árboles,
para que tú supieras más que nadie ese desesperado resonar,
ese rumor sombrío con que pueden decirse las palabras
cuando de nada vale su fugaz melodía,
cuando en la soledad -la única apariencia verdadera -,
contemplamos, callando, los seres y los tiempos que fueron en nosotros
irrevocables muertes cuyos nombres no sabremos jamás.

Fue necesario el ocio de aquellas largas noches
que minuciosamente ordenaste en recuerdos, memorioso,
para que tú pasaras sosteniendo la sombra con tu sombra,
apenas presentida por los días,
con tu misma pausada palidez demorándose aún después de haberte ido,
porque era tu adiós la despedida última,
la última señal que acercaba los sueños desde el incontenible amanecer.

Fue necesario el lento trabajo de los años,
su rápido fulgor, su mustio decaer entre pesados muros
que sólo levantaron respuestas de ceniza a tu llamado
para que tú miraras largamente tus despojadas manos
como una llanura donde los vientos dejan polvaredas mortales,
mientras disponen, lejos,
la tempestad que arrase desmedida su sediento destino.

Fue necesario todo lo que fuimos contigo,
lo que somos contigo del lado de los llantos,
para saber, viviendo, cuánta sorda tiniebla te asediaba
y encontrarnos, después,
Con el transido resplandor del aire que dejaste muriendo.

Porque todo este tiempo
es el innumerable testigo que nos trae las mismas evidencias,
aquello en lo que fuiste cuanto eras, de una vez para siempre:
acostumbrados gestos,
ciertos ritos que cumpliera tu sangre sumisa a la memoria,
esos nocturnos pasos acercando los campos
donde la luz es sólo un repetido comienzo de penumbras,
las remotas paredes, las efímeras cosas a las que retornabas
con la triste paciencia de quien guarda afanoso, en la mirada,
paisajes habituales que más tarde
aliviarán el peso de las horas en sabido destierro.

Tú pedías tan poco.
Apenas si anhelas un tranquilo vivir que prolongara la duración de tu alma
en idéntico amor,
en radiante amistad, en devoción sagrada
por gentes que existieron con la simple nobleza de la tierra,
sin glorias ni ambiciones.
Tú amabas lo inmortal, lo grandioso terrestre.

Mas no pudo el débil llamado de tu vida contra pesadas puertas
aposentos malditos, épocas miserables
donde la dicha duerme sordamente su legendario olvido-,
nada tu lejanía contra las invencibles mareas de lo inútil,
nada tu juventud contra ese rostro
que entre desalentadas rebeldías, nostalgias y furiosas pesadumbres,
infatigablemente se asomó a tus desvelos;
y unas noche sentimos dentro del corazón un ronco oleaje,
amargamente vivo,
en el preciso sitio donde ardía en nosotros,
como nosotros mismos duradera,
tu callada grandeza.

Ahora estamos más solos por imperio de muerte,
por un cuerpo ganado como un palmo de tierra por la tierra baldía,
recobrando al conjuro del más lejano soplo
realidades perdidas en lo más olvidado de los antiguos días,
imágenes que juntos traspasamos, que juntos nos esperan;
porque no es el recuerdo del pasado dispersos ademanes
-hojarascas y ramas que encendemos
para llorar al humo de una lánguida hoguera-,
sino fieles señales de una región dormida que aguarda nuestro paso
con las huellas de antaño suspendidas como eternos ropajes.

No es por decir, Eduardo, cuando alguien se nos muere,
no hay un lugar vacío, no hay un tiempo vacío,
hay ráfagas inmensas que se buscan a solas, sin consuelo,
pues aquí, y más allá,
tanto de lo que él fue respira con nosotros la fatiga del polvo pasajero,
tanto de lo que somos reposa irrecobrable entre su muerte
que así sobrevivimos
llevando cada uno una sombra del otro por los distantes cielos.
Alguna vez se acercarán,
Entonces, cuando estemos contigo para siempre,

Últimos como tú, como tú verdaderos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(*) EDUARDO BOSCO: Poeta de la Generación del 40. Nació en 1913 y se suicida en el río de La Plata en 1943-

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Tomas Tranströmer- JAICUS - HOJA DE LIBRO NOCTURNO -

Publicado en

Tomas TRANSTRÖMER (Estocolmo, 1931)

 

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29 JAICUS Y OTROS POEMAS

29 HAIKU OCH ANDRA DIKTER 

(de próxima aparición en edición bilingüe  por 

Ediciones Imaginarias, Montevideo,

versión castellana y prólogo de Roberto Mascaró)

I                

  

1

 

Pared de pena...

Palomas van y vienen:

no tienen rostros.

 

1

 

Höpplöshetens vägg…

Duvorna kommer och går

utan ansikten.

 

 

2

 

Los pensamientos

en calma de mosaicos

en el palacio.

 

2

 

Tankar står stilla

som mosaikplattorna

i palatsgården

 

 

3

 

De pie en el balcón,

esa jaula de sol:

como un arcoiris.

 

3

 

Står på balkongen

i en bur av solstrålar –

som en regnbåge.

 

  

III

 

 7

 

Un soplo duro

atraviesa la casa:

son los demonios.

 

7

 

En pinande blåst

drar genom huset i natt-

demonernas namn.

 

 

8

 

Pinos rajados

en el mismo pantano.

Siempre y siempre.

 

8

 

Ruggiga tallar

på samma tragiska myr.

Alltid och alltid.

 

  

VI

 

 

16

 

Bosque asombroso:

Dios sin dinero vive.

Claras murallas.

 

 

 

16

 

Förbryllande skog

där Gud bor utan pengar.

Murarna lyste.

 

 

17

 

Blanca y negra,

terca urraca, en zigzag

va por el campo.

 

17

 

En svartvit skata

springer envist i sick-sack

tvärs över fälten.

 



 

   (Textos extraídos de :http://www.zapatosrojos.com.ar/main.htm)

  

 

HOJA DE LIBRO NOCTURNO

 

 

Una noche de mayo aterricé

en un frío claro de luna

en que la hierba y las flores eran grises

pero el aroma, verde.

 

Resbalé cuesta arriba

en la noche daltónica

mientras las piedras blancas

señalaban la luna.

 

Un espaciotiempo

de algunos minutos

cincuenta y ocho años de ancho.

 

Y tras de mí

más allá de las aguas relucientes cual plomo

estaba la otra costa

y los poderosos.

 

Gentes con futuro

en vez de rostro.

  

 

  (de "Gondola Fúnebre")
 

 

 Original sueco: Sorgegondolen, Ed. Bonniers, Estocolmo, 1996

 

Poema tomado de la primera edición castellana:: LAR, Chile, 1999, versión  de Roberto Mascaró)

Textos extraídos de:http://www.zapatosrojos.com.ar/

 

 

 

 

 

 

 

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ALEJANDRO DREWES -KLEINER MANN, WAS NUN?

Publicado en

ALEJANDRO DREWES (Bs.As., 1963)

 

normal Turner-Joseph-Mallord-William-The-Battle-of-Fort-Roc

 (*)

  

KLEINER MANN, WAS NUN?

Hombrecito: ¿Y ahora qué?

 
    Del título de una obra de Heinrich Böll

 

 

Ya sabes ahora –pero es tarde-
que eres parte del largo sueño de Dios
y alzas y hundes las manos
asidas al último frágil madero:

 

Te espera un certero naufragio
bajo las olas de la realidad,
aunque intentarás ahora
-pero ya tarde, muy tarde-
matar al viejo ciego que grita
en la carne áspera, nocturna.
Y SIN EMBARGO....

 

Un árbol
ciego y mudo en la noche de marzo
deja caer
una joya palpitante
y calla
sagradas plumas muertas
sobre el límite tenso
entre la sombra y el día,
como plegarias para huir del vacío.

Dolor:
cuando la blanca jauría
de colmillos dorados
persigue a la luna en lo oscuro
y el destino, nuevo Bruto,
me observa desde el fondo
más profundo de tus ojos:
pues cada mañana tu imagen se va
y el alba nunca amanece contigo.
Nunca amanece.

 

((*) J. TURNER , THE BATTLE OF FORT ROCK VAL D AOESTE PIEDMONT)

 

 

 

 

 

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ALFONSO SOLA GONZÁLEZ -FABULA -

Publicado en

ALFONSO SOLA GONZALEZ (1917, Paraná, Entre Rios- 1975, Mendoza)

 

FABULA

 

¿Dónde queda la dicha?

preguntaban

los ángeles más jóvenes.

 

Nadie decía nada.

 

Posados en la luz

del rosal, preguntaban

los ángeles tenaces.

 

Los más viejos, callaban.

 

Iban y venían

de la nube a la rama

y siempre, ángeles tercos,

preguntaban.

 

Esta tarde el otoño

entró en la casa.

Cerró la puerta. Afuera

quedó sola esperanza.

Desde el alto balcón

los ángeles miraban

el ir y venir de las

 hojas martirizadas.

 

Los más pequeños, serios,

ya no preguntan nada.

 

  (De "La casa muerta"-1940-, publicado en "LA GENERACION POETICA DEL 40, Tomo II, Luis SOLER CAÑAS, 1981)

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