MIS POEMAS- APENAS VIVIMOS-

APENAS VIVIMOS  (Del lado de la vida)

 

A veces caminamos por calles

donde estuvo la infancia,

donde el musgo huele a piedra de juguete pesado

y un rostro resucita un calendario largo.

 

No hay auxilio para tantos recuerdos

cuando lo preciso es sólo un destino matemático

y en el alma hay olores de rodillas,

a manos, a empujones

a violetas de vereda paseada de la mano.

 

Porque vamos por la misma calle lúdica de entonces,

con un poco de frío y dudas derrotadas

(los árboles apenas son distintos).

 

Así andamos,

un poco solos,

menos temibles,

con algo de viejo papel y leche primitiva

con las uñas mirando en el reloj de la última ventana.

 

Dónde estarán los ojos de ese tiempo

del que ahora nos llega lejanamente nuestro,

tan lejos de esta historia que graban las paredes

            y las manos altas.

 

 

Por eso,

si tanto ha cambiado,

si hasta el último pájaro siguió su curso original

 

y los edificios se aplastan al asfalto

            para llorar a gritos,

es mejor que sigamos.

 

Disimuladamente solos.

 

Antes de partir, queda el instinto

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