SERGIO CORAZZINI -Desolación del pobre poeta sentimental-

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(*)

  SERGIO CORAZZINI (Roma,1887-1907)  

DESOLACION DEL POBRE POETA SENTIMENTAL 

 

1

¿POR qué tú me llamas poeta?

Yo no soy  un poeta.

No soy más que un pequeño muchacho que llora.

Mira: yo no tengo sino lágrimas para ofrecer al Silencio.

¿Por qué tú me llamas poeta?

 

2

MIS tristezas son pobres tristezas comunes.

Mis alegrías fueron simples,

tan simples, que si debiera confersártelas te sonrojarías.

Hoy sólo pienso en morir.

 

3

QUIERO morir, solamente, porque estoy cansado;

solamente porque  los grandes ángeles

en las vidrieras de las catedrales

me hacen temblar de amor y de angustia;

solamente porque ya estoy

resignado como un espejo,

como un pobre espejo melancólico.

Ya ves que no soy un poeta:

soy un muchacho triste que tiene ganas de morir.

 

4

OH, no te asombres de mi tristeza!

Y no me preguntes;

no sabría decirte sino palabras tan varias,

Dios mío, tan vanas,

que me pondría a llorar como si fuera a morirme.

Mis lágrimas tendrían el aire

de desgranar un rosario de tristeza

ante mi alma siete veces doliente,

pero yo no sería un poeta;

sería, simplemente, un dulce y pensativo muchacho

al que se le ocurriera rezar, así como canta o como duerme.

 

5

YO comulgo con el silencio diariamente como con Jesús,

y los sacerdotes del silencio son los ruidos,

puesto que sin ellos yo no habría buscado y encontrado el Dios.

 

6

ESTA noche he dormido con las manos en cruz.

Me pareció ser un pequeño y dulce muchacho

olvidado por todos los humanos,

pobre, tierna presa del primer recién llegado;

y quise ser vendido,

ser golpeado,

ser obligado al ayuno

para ponerme a llorar enteramente solo,

desesperadamente triste

en un rincón obscuro.

 

7

AMO la vida simple de las cosas.

¿Cuántas pasiones vi deshojarse, poco a poco,

por cada cosa que se iba!

Mas tú no me comprendes y sonríes

y piensas que me siento enfermo.

 

8

¡OH, verdaderamente estoy enfermo!

Y muero un poco cada día.

Mira: como las cosas.

No soy, entonces, un poeta:

sé que para ser llamado poeta es necesario

vivir una existencia diferente.

Dios mío, yo no sé sino morir.

Amén.

                (De “Liriche”)

 

Publicado en POESIA ITALIANA CONTEMPORANEA, Litoral/Ediciones UNESCO.

Traducción  HORACIO ARMANI

 

(*) “Drawn one”, PAUL KLEE, 1935

 

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Benjamin Mejías Caris 07/07/2011 02:34


Amo la vida simple de las cosas...inmenso poema.


"COMUNION PLENARIA" 07/08/2011 02:04



Gracias Bemjamín por tu comentario, Corazzini murió muy joven, a los veinte años. Y como dice Armani, aquí proclama la imposibilidad de ser llamado "poeta"  y expresa sus "pobre tristezas
comunes"