JORGE AULICINO,de "Cierta dureza en la sintaxis" "Hombre de hierro"

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 Jorge AULICINO, Buenos Aires

 

 de "Cierta dureza en la sintaxis", (Selecciones de Amadeo Mandarino, Buenos Aires, 2008)

 

La luz grisácea los acompañó y no ignoraron

que vendría, con las armas y el pendón,

el descubrimiento.

 

Un sabio se incinó sobre el paisaje.

Esto, musitó, no se llama América.

Esto se llama el río, el perro empiojado.

Esto se llama arreo y luces gordas.

Esto se llama la pampa, el galopito,

el corral, el vino áspero, la tuna.

 

Esto se llama entubamiento.

El agua del arroyo cae en la cloaca pulposa.

Aquí nací. Allá estaba la fábrica amarilla.

Aquí el árbol aquel, y allá la laguna.

Tuve una anguila en una bolsa.

Tuve un rancho. Balas de avión de 1955.

Las lluvias del sudeste a veces inclinadas.

Entonces las claraboyas se pusieron negras.

En el suburbio un chevrolet pausado

respiraba de tarde en tarde, acatarrado.

Y un tipo salía de la sombra

con sonrisa de muerto.

 

Hombre de hierro

 

  de "ALMAS EN MOVIMIENTO",publicado por Libros de Tierra Firme, 1995

 

Te dirás que fueron buenos ciertos    días

en los que por fin supiste que no hay música.

Te verás frente a una ventana

mirando un mundo de ese modo más cercano

aunque del todo incomprensible.

Habías abandonado, no tenías instrumentos

eras el hombre más sólido.

 

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