Graciela MATURO - EL FUEGO -

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GRACIELA MATURO (Sta.Fe, vive en Bs.As)

 

EL FUEGO

 

El invierno soplaba su brasa oscura y sola.

La llama reflejaba su destello

sobre la cabellera de los niños,

nacía de sus ojos limpios, como en un juego

de lúcidas espadas.

Sus cuerpos junto al fuego

cedían entre sí, participaban

de una vida creada por el pequeño sol resplandeciente

sobre la piedra usada

por la harina y sal de cada día.

Brillaba el corazón de la negra madera

-vivo muro del miedo y de la noche-

en tanto que otra rosa,

tibia, engañosamente,

nacía de las manos, de los rostros

que un mismo dulce fuego caldeaba entonces.

Brillaba, sí, brillaba duplicada su llama,

su maravilla huyente.

Sólo para mis ojos se detuvo un instante.

Hermosa lengua alzada sobre frentes de arena,

oh corazón que huyes

mientras los frutos caen de manos codiciosas

entre ritos y fábulas y signos adorados.

Oh, destrucción, imperceptible muerte

que devoras los días y los sueños.

Hasta que sólo quede de unos cuerpos que amaron

este yerto tesoro, la ceniza.

 

  de "EL ROSTRO" Editoria Ciudad Gótica , 2a. Edición, Rosario, Argentina, 2007

1a. Edición, , Colección Herrera y Reissig, Montevideo, 1961.

Premio Municipal de la Pcia de Mendoza, 1960)

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Alejandro Drewes 07/19/2012 00:53

Gracias, querida Amalia, por compartir en tu bello blog este gran poema. Que habla de las almas en oscuridad reunidas en circulo junto al fuego, que es como hablar de la larga marcha de la
Humanidad doliente. Poema del fuego y la ceniza, del antiguo principio que a la vez conforta, protege de la intemperie y destruye. Tras cuyo paso queda apenas la ceniza. Un abrazo. Alejandro