ALEJANDRO BEKES - ELEGIA -

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ALEJANDRO BEKES ( Sta. Fe, 1959) 

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ELEGIA

 

          A mi padre

 Como si te alejaras sólo con verte andar

por el espacio fluido que tu recuerdo ocupa,

tu íntima presencia imposible

se deshace en el tiempo mudo, infinitamente.

 

No es humano creer que de verdad te has muerto,

que desde aquella noche no volveré a escucharte

explicándome los nombres de las estrellas

y los arcanos últimos del mundo.

Yo no puedo creer que tu voz esté muda para siempre,

tu voz oída en el paraíso terrenal y en la mañana de

  la vida.

 

No sé cómo hacer esto de escribirte una carta

  que no recibirás,

aunque del fondo viene un hijo de agonía

pidiéndome que crea en tu voz de ultratumba

y en que, como afirmabas con amable insistencia,

volveremos a vernos según tiempo y espacio.

 

Que la hondura del amor que tuviste

se mida por el vacío que nos deja tu falta.

 

Entre nosotros se abre ahora una bruma

ajena a los usos de la tierra, parecida a un leve

  purgatorio

que me llevará a encontrarte en todas partes y en

  ninguna,

impregnando el universo que conozco y el que

  desconozco.

Porque vivirás en mí hasta que yo también deba irme,

un poco menos triste si tengo la esperanza de encontrarte

como a veces te encontraba por la calle, con alegre

    sorpresa,

y volvamos a discutir ahincadamente de lo humano y

  de lo divino

como cuando tu sombra querida se deslizaba

por las baldosas de este mundo.

 

Esta carta no puede tener fin.

Es el comienzo de un libro doloroso

que se escribe adentro, ahí donde nadie ve,

donde quizá me puedas ver ahora.

 

Hoy dejo este papel sobre la piedra

donde está escrito un nombre que desgasta la lluvia.

  

                             1º de marzo de 1999

 

( De “El hombre ausente””, Ediciones del Copista, Colección Fénix, dirigida

 por Pablo Anadón, 2004.)

 

(*) “Monje junto al mar”, Caspar David Friedrich

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maria 08/06/2013 03:22

SIMPLEMENTE BELLO.

Isabel Llorca Bosc o 12/22/2011 04:44

Sigo aprendiendo, Amalia. La lluvia que desgastya y decolora y avejenta es propicia para esta elegía que entendemos mejor–como dice Alejandra "los que tienen alguna muerte en el corazón.
Isabel Llorca Bosco